San Juan de Busa

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San Juan de Busa

San Juan de Busa

Es un edificio que no ha sufrido intervenciones posteriores, y que consta de una nave rectangular con presbiterio atrofiado y ábside semicircular, siendo los muros de sillares poco trabajados.

Presenta la portada en su muro sur y consta de un alfiz que enmarca un arco de medio punto que a su vez lo hace con otro de herradura donde se combina la imposta con el salmer. El arco exterior esta adornado por una cenefa de festones y palmeras en forma de bajorrelieve, pero se añade que en éste adorno se puede leer en caracteres cúficos, por tanto de origen musulman, una alabanza a Dios, que apoya la tesis del origen mozárabe de estos templos, siendo además el unico templo con decoración de este tipo.

La alabanza según Enriquez de Salamanca dice: "la ilaha illa Allah (No hay mas Dios que Alá)

En el interior la portada de ingreso en la iglesia, de arco de medio punto, descargando en un dintel monolítico; y a ambos lados de la misma, pilastras con interposición de dos columnas formadas por rodajas cilindricas; tipicas de las construcciones de esta zona.

En la parte superior del mismo muro se abren tres rudimentarios ventanales.

En el hastial occidental una preciosa ventana rehundida de tres vanos, formada a base de dos fustes cilindricos y tres arcos de herradura; viene a constituir el santo y seña del mozarabismo del Gállego. Ventana, que fué librada del expolio por los pelos pues ya estaba desmontada y preparada para ser vendida. En este mismo muro se puede apreciar una puerta tapiada cuya estructura puede verse en el interior del edificio.

Al interior destacan las dobles columnas que en la parte inferior de su recorrido acaban como una sola apoyándose en una losa que ejerce de basa. Interiormente la portada esta constituida por un dintel sobre el que se apoya un arco de medio punto. Se apunta el inicio de los arcos fajones que debian conformar una bóveda de cañón pero todo quedo en una techumbre de madera.

El ábside consta de una moldura tórica, y dos hiladas de sillares mas arriba parten seis lesenas sobre las que se asientan cinco arcos de medio punto ciegos. Encima de ellos hay otra moldura como la de la base, en la que se apoya un friso de baquetones que recorre todo el semicirculo del ábside. Encima, y tras dos hiladas sobresalientes, a modo de cornisa, continua el muro hasta formar la uve invertida sobre la que se acomoda la continuación del tejado a dos vertientes de la nave. Un ventanal alargado centra el ábside.

Es curiosa la elevación del tejado, problablemente debida a un cambio en la construcción: poner una sencilla techumbre de madera en lugar de un techo abovedado, idea que sugieren las toscas columnas del interior. Sea como fuere, esa elevación del ábside le da un extraño encanto, como de un barco varado en medio de la planicie. Decimos que el ábside esta izado.